Disney ha dado un paso histórico al anunciar una alianza con OpenAI que permitirá que personajes como Mickey, Elsa o Buzz Lightyear aparezcan en vídeos generados con Sora, la nueva plataforma de creación audiovisual. Este contenido llegará a Disney+ durante los próximos tres años, marcando un hito para la industria.
La compañía no solo utilizará la tecnología: también invertirá mil millones de dólares en OpenAI, con opción de ampliar esa participación, y colaborará en el desarrollo de nuevas herramientas y experiencias basadas en inteligencia artificial. Además, ChatGPT se integrará en procesos internos de Disney, abriendo una nueva etapa de innovación.
Este acuerdo convierte a Disney en la primera gran major de Hollywood que apuesta abiertamente por la IA generativa. Su consejero delegado, Bob Iger, lo define como un momento decisivo, asegurando que permitirá contar historias nuevas de forma responsable.
El anuncio llega en pleno debate sobre derechos de autor. Disney mantiene litigios contra plataformas que, según denuncia, han utilizado sus obras sin permiso, y ha acusado a Google de entrenar IA con contenidos propios. La diferencia, recalca la compañía, es el control: el acuerdo con OpenAI no incluye uso de voz ni imagen de actores y busca proteger tanto la propiedad intelectual como a los creadores.
Con esta alianza, Disney abre la puerta a una nueva forma de magia, una magia hecha de algoritmos, pero también de límites, donde la creatividad sigue siendo el centro y las historias continúan necesitando cuidado para no romperse.




