Un equipo de la Universidad de Northwestern (Chicago) lleva 25 años estudiando a 290 personas mayores de 80 años que mantienen una memoria y agilidad mental similares a las de personas de 50. Estos llamados superancianos destacan por su capacidad social y por conservar estructuras cerebrales “juveniles”.
La autopsia de 77 cerebros revela una corteza más gruesa, más neuronas de von Economo —clave en la empatía y la toma de decisiones— y neuronas entorrinales más grandes, fundamentales para la memoria. Incluso cuando presentan proteínas amiloides y tau, vinculadas al Alzheimer, no muestran deterioro cognitivo.
Los investigadores creen que su resistencia se debe a una combinación de factores biológicos y sociales, como mantener relaciones personales sólidas y un estilo de vida activo. El objetivo final es desarrollar terapias para retrasar o prevenir la demencia y otras enfermedades neurodegenerativas.




