La industria de la música, una de las más afectadas en el mundo del espectáculo por las restricciones impuestas para contener el contagio del coronavirus, es también una de las más altruistas, con la creación de fondos para apoyar al gremio, conciertos en las redes y grandes donaciones para combatir la pandemia.

Los músicos fueron los primeros en acudir a las redes sociales a ofrecer al público un escape ante las crecientes medidas a favor del llamado aislamiento social. En el mundo hispano comenzaron Juanes y Alejandro Sanz, seguidos por una larga fila de artistas, hasta que empresas como disqueras.

En inglés arrancaron los británicos Chris Martin y James Blunt en la segunda semana de marzo, al sumarse a decenas de orquestas europeas que habían decidido dar los conciertos suspendidos desde sus salas, aunque estuvieran vacías, y transmitirlas en internet.

El domingo, la cadena de televisión estadounidense Fox tuvo su mayor nivel de audiencia en los últimos tiempos con el concierto organizado por Elton John y la cadena de radio iHeart, en el que participaron desde Camila Cabello y su novio Shawn Mendes hasta Mariah Carey y Billie Eilish, y que recaudó ocho millones de dólares.

UNA GENEROSIDAD MÁS ALLÁ DE LA MÚSICA

Rihanna anunció la semana pasada que ha donado cinco millones de dólares, a través de su fundación Rihanna’s Clara Lionel, “para bancos de alimentos de comunidades en riesgo de exclusión y a ancianos de Estados Unidos, también a la compra de pruebas y material para atender a enfermos en Haití y Malawi”.

Esos recursos, a los que se suma otro millón de dólares más anunciado este martes, se usarán en la compra de equipo protector para trabajadores sanitarios y la aceleración en la investigación de la vacuna, según explicó la artista en un comunicado oficial.

Lady Gaga también anunció que una parte de las ganancias que se obtengan de su tienda de cosméticos, Haus Labs, será destinada a los bancos de alimentos locales en Los Ángeles y Nueva York, mientras que Justin Timberlake destinó una cantidad no especificada al Banco de Alimentos Mid-South de Memphis, su ciudad natal.

Las plataformas de “streaming” también han abierto sus cuentas bancarias y participan en fondos destinados a ayudar a los trabajadores de la industria, que en su mayoría trabajan por su cuenta.

Específicamente, Spotify donó 10 millones de dólares y ha lanzado una iniciativa en la que igualará las donaciones que hagan sus oyentes.

Redacción (EFE)