Un estudio de la Universidad Noruega de Ciencia y Tecnología ha evidenciado el efecto motivador que provocan las redes sociales, como por ejemplo Instagram, en la práctica de ejercicio en casa, lo que podría aumentar debido al confinamiento de la población por el coronavirus.

Publicado en la revista ‘Frontiers in Psychology’, el estudio analizó a 500 personas a los que les preguntaron su grado de motivación para hacer ejercicio físico. Las personas en ambos grupos estaban igualmente preparadas para hacer ejercicio después de las cuatro semanas iniciales y continuaron entrenando por igual, si bien cuando se les preguntó lo que habían disfrutado las respuestas fueron distintas. Y es que, aquellas que siguieron las publicaciones de Instagram dijeron que disfrutaban mucho más de su ejercicio que las que no lo hicieron.

Las publicaciones se basaron en la autodeterminación y la teoría de la pasión, es decir, fueron diseñados para dar a las personas un sentido de pertenencia, dominio y autonomía. “Queremos mostrar cómo la influencia de las redes sociales puede ser positiva y utilizarse para promover la salud pública, en lugar de lo contrario”, han comentado los investigadores.

Por tanto, los expertos han asegurado que las redes sociales pueden ser un enfoque “bueno y económico” para llegar a las personas con diferentes mensajes sobre el ejercicio y la salud, si se hace correctamente.

Redacción (Agencias)