Beber agua caliente o infusiones, aguantar la respiración, poner la ropa al sol… Son algunos de los consejos de supuestos médicos que han tratado de cerca casos de coronavirus en Italia y China y que están circulando en cadenas de WhatsApp, pese a que no funcionan frente al coronavirus.

 

No sabemos si el Covid-19 muere al calor

De acuerdo con la información difundida en estas cadenas, el virus no resiste el calor y muere a una temperatura mayor de 26 grados, pero no todavía no hay pruebas que lo demuestren.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ya ha advertido que de momento no hay pruebas científicas que avalen el hecho de que las altas temperaturas acaben con el nuevo virus.

El doctor Jaime Barrio, del Consejo Científico del Colegio de Médicos de Madrid (Icomem), confirma a EFE esta circunstancia: “El virus de la gripe no sobrevive mucho fuera del cuerpo durante el verano, pero aún no sabemos cómo afecta el calor al nuevo coronavirus”.

 

Las infusiones no matan al coronavirus

En relación con la afirmación anterior, las cadenas compartidas proponen consumir “abundantemente durante el día bebidas calientes como infusiones, caldos o simplemente agua caliente” porque “estos líquidos calientes neutralizan el virus”.

Sin embargo, tampoco hay ningún hecho científico que avale estos consejos.

Según Barrio, investigador de la Sociedad Madrileña de Medicina de Familia y Comunitaria (SoMaMFyC), “beber líquidos calientes no cambiará la temperatura corporal real, así que no hay ningún alimento ni bebida caliente que proteja frente al coronavirus”.

 

Aguantar la respiración no prueba nada

Se habla también de un test rápido de “varios expertos de Taiwán” para comprobar si estamos contagiados: inspirar y aguantar el aire durante 10 segundos, de modo que si somos capaces de hacerlo sin toser no estamos infectados. Esta operación, en teoría, demostraría que no hay fibrosis en los pulmones.

Sin embargo, según la OMS, “no existe evidencia de que aguantar la respiración sea una técnica válida para diagnosticar el nuevo coronavirus”.

En las recomendaciones del Ministerio de Sanidad o la propia Organización Mundial de la Salud (OMS) no se encuentra esta medida. De hecho, la única forma válida de diagnosticar el coronavirus es mediante una prueba de laboratorio.

En palabras del investigador del Consejo Científico del Icomem, esto “no tiene ningún sentido” ni demuestra que no haya fibrosis. Además, aclara que el COVID-19 no produce fibrosis, sino “neumonías potencialmente mortales” en casos graves. El actual coronavirus no produce fibrosis pulmonar, sino daños que se asemejan a esta, dañando las vías respiratorias y los alvéolos pulmonares.

 

Beber mucha agua no frena la propagación

A continuación, se apuntan consejos de “unos médicos japoneses” que aconsejan beber “agua cada 15 minutos y que la garganta nunca esté seca”.

Ni la OMS ni los especialistas consideran que esto impida el avance de la enfermedad: “Otra tontería que no está recomendada por ningún organismo o institución sanitaria”, apunta el médico.

 

 

Cualquier mascarilla no evita el contagio

“El coronavirus tiene un tamaño grande (diámetro de 400-500 nanómetros) por lo cual cualquier barbijo puede detenerlo, no hacen falta en la vida diaria barbijos especiales”. Este es otro de los mensajes falsos incluido en esta cadena.

Solo las mascarillas con un elevado nivel de protección son eficaces frente al coronavirus. Las quirúrgicas, las mascarillas de papel que habitualmente encontramos en las farmacias, no.

El doctor Barrio recuerda que “si no se presentan los síntomas respiratorios característicos de la COVID-19 (sobre todo, tos) o no se cuida de una persona que pueda haber contraído esta enfermedad, no es necesario llevar puesta una mascarilla clínica. Recordar que las mascarillas desechables solo se pueden utilizar una vez y tenga en cuenta también que, si no está usted enfermo o no cuida de una persona que lo esté, está malgastando una mascarilla”.

 

El coronavirus no muere “al sol”

Otro de los consejos compartidos en estas cadenas sostiene que el virus “puede vivir anidado en la ropa y tejidos entre 6 y 12 horas, los detergentes comunes lo pueden exterminar, los elementos que no puedan ser lavados diariamente se recomienda exponerlos al sol y el virus morirá”.

Barrio desmiente que el sol pueda aniquilar el patógeno, ya que fuera del cuerpo “se necesitan temperaturas de alrededor de 60 grados para matar al virus. Por ello, propone “lavar la ropa de cama o las toallas a 60 grados” si queremos terminar con cualquier virus.

Redacción (Agencias)