Llega la hora de la cena en la residencia universitaria de las Esclavas del Sagrado Corazón de Jesús de Valladolid y nadie agacha la mirada para ojear el móvil, ya que estos reposan desde hace horas en una caja con un fin solidario: canjear kilos de comida por cada hora de desconexión que logren sumar. Serán, en su caso, 456 horas.

Es el segundo año que lleva a cabo esta iniciativa. En 2018 la directora del centro decidió ponerlo en marcha bajo el lema ‘No seas esclava de tu teléfono’. Un juego de palabras entre el nombre del centro y el fin que persigue la medida, que en su primera edición consiguió implicar a 62 de las 77 residentes y sumar 556,4 horas/kilos.

Un montante de alimentos que la residencia donó al cincuenta por ciento junto a la empresa que les sirve la comida -Serunión- al Banco de Alimentos de Valladolid, que el año pasado “acogió encantado” esa donación de más de quinientos kilos de comida.

Además, según la encuesta que el centro realizó para valorar esta iniciativa, la gran mayoría de las participantes aseguró que volvería a participar en este día sin móvil, ya que les había permitido disfrutar del sistema más básico de comunicación: el cara a cara.

Redacción (EFE)