Un avión de la aerolínea australiana Qantas aterrizó este domingo en Sídney tras completar un vuelo desde Nueva York de 19 horas y 16 minutos sin escala para estudiar el impacto de estos desplazamientos en la salud, en lo que supuso un ensayo del vuelo comercial más largo del mundo.

El vuelo cubrió una distancia total de 16.200 kilómetros y es el primero de los tres de prueba previstos con los nuevos Boeing 787-9s entre Sídney y Londres, y Sídney y Nueva York.

Un total de 49 personas viajaron en el avión, seis de ellos voluntarios que estaban equipados con tecnología portátil para observar sus constante vitales y siguieron un plan de sueño, ingesta de comida y bebida, y de movimientos físicos diseñado para contrarrestar el desfase horario.

Qantas planea operar vuelos comerciales directos a Nueva York y Londres desde la costa este australiana (Sídney, Melbourne y Brisbane) a partir de 2022.

El vuelo más largo sin escalas lo ofrece actualmente Singapore Airlines, que desde el año pasado enlaza el aeropuerto de la ciudad-estado con el de Newark, en Nueva Jersey (Estados Unidos) en 18 horas y media.

Redacción (Agencias)