Trabajar sentado sin apenas actividad física durante horas, tener un trabajo que genere una gran cantidad de estrés mal gestionado y querer hacer durante el fin de semana todo el ejercicio que no se ha hecho durante la semana supone comprar todas las papeletas para sufrir un infarto.

Así lo han explicado durante los Diálogos Efe Salud “Salud cardiovascular y entorno laboral” diferentes especialistas que han analizado la relación entre las enfermedades cardiovasculares y el trabajo, donde el 45 % de las muertes que se registran son causadas por este tipo de patologías.

Durante la jornada laboral recomienda “cualquier cosa” que aumente la frecuencia cardíaca, como obligase a levantarse, no coger el ascensor o realizar ejercicios isométricos.

Los especialistas animan a toda persona que responde al perfil de trabajo sedentario y ejercicio moderado el fin de semana, sobre todo si son mayores de 45 años, a que se sometan a una ecografía de corazón y una prueba de esfuerzo que determine cuestiones como su umbral anaeróbico, lo entrenado que se está o lo rápido que se llega al tope de frecuencia cardíaca.

Redacción (EFE)