Un equipo internacional de investigadores ha descubierto un mecanismo molecular que podría ayudar a diseñar nuevos analgésicos no adictivos pero capaces de generar los mismos efectos sobre los pacientes.

La importancia del descubrimiento radica en que este nuevo mecanismo molecular podría contribuir a disminuir el uso clínico de los fármacos ‘opioides’, compuestos sintéticos que producen los mismos efectos que los opiáceos.

El investigador Mariano Sánchez, del Instituto de Biología y Genética Molecular (CSIC y la Universidad de Valladolid) ha precisado que el estudio ha permitido comprobar que un “sensor del estrés” actúa como mediador central de la producción de prostaglandinas y de la respuesta al dolor. Las prostaglandinas son mediadores de la reacción inflamatoria, son producidas principalmente por los leucocitos y regulan el nivel de respuesta al dolor, que se percibe cuando el sistema nervioso alcanza un umbral de estimulación.

Redacción (Agencias).