La mayoría de las personas prefiere no tener mucha relación con aquellos que tienen simpatías políticas distintas a las suyas y una proporción sustancial de españoles son declaradamente hostiles hacia aquellos que no tienen sus mismas preferencias políticas.

Estas son dos de las conclusiones de un estudio publicado en el último número de la revista Plos One, en el que han participado investigadores del Instituto de Estudios Sociales Avanzados (IESA), centro mixto del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y la Junta de Andalucía, y de la Universidad Carlos III de Madrid (UC3M).

Según los resultados, aquellos que creen que sus opiniones morales son objetivamente correctas suelen discriminar más a aquellos que tienen simpatías políticas distintas. Este “absolutismo moral”, como lo definen los autores, provoca que un sector importante de la población asuma que en materia de desacuerdos morales o políticos sólo una de las partes puede tener la razón.

Además, los simpatizantes de izquierdas perciben que los simpatizantes de derechas son menos sensibles al tema de la desigualdad de lo que realmente son; y los simpatizantes de derechas se imaginan que los simpatizantes de izquierdas son menos sensibles al tema de la lealtad al país de lo que realmente son.

Redacción (Agencias)