Tirar las lentes de contacto por el desagüe puede contribuir a la contaminación del agua con microplásticos, según un estudio que será presentado en una reunión de la Sociedad Química Americana.

Los científicos hicieron una encuesta a portadores de lentillas en Estados Unidos, donde alrededor de 45 millones de personas las usan, y descubrieron que entre el 15 y el 20 % las arrojaba al lavabo o el váter cuando dejaban de utilizarlas. Las lentes son más densas que el agua, con lo que se hunden y pueden suponer una amenaza para la vida acuática, sobre todo, para los animales que se alimentan en el fondo marino y de los ríos, que pueden ingerirlas.

Los científicos expusieron cinco polímeros hallados en varias marcas de lentillas a microorganismos aerobios y anaerobios presentes en plantas de tratamiento de agua y descubrieron que había cambios notables en “los enlaces” de las lentes, que se debilitaron.

Redacción (Agencias).