Las personas que consumen cerveza de forma moderada presentaron mejores hábitos alimentarios, una composición corporal más adecuada, mayores niveles de colesterol bueno y menores del malo que los no consumidores de esta bebida.

Esta es una de las conclusiones de un estudio elaborado por la Universidad Complutense de Madrid y la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria. La investigación destaca que la alimentación de los consumidores habituales de cerveza se acerca en mayor medida a las recomendaciones nutricionales de los expertos.

Las bebidas de baja graduación alcohólica como la cerveza y otras bebidas fermentadas pueden estar incluidas dentro de una dieta equilibrada como la Mediterránea, siempre y cuando su consumo sea moderado. Esto implica una media de entre 2 y 3 cañas al día para los hombres y 1 y 2 para las mujeres

Redacción (Agencias)