Cuando se enfrentan a una inundación, las hormigas construyen balsas y utilizan tanto el dinamismo de la camada como la capacidad de recuperación de los trabajadores para minimizar las lesiones o la muerte, según un estudio publicado este miércoles en ‘Plos One’, por la investigadora Jessica Purcell, de la Universidad de Lausana, en Suiza, y colegas. Por otra parte, la hormiga reina se coloca en el centro y queda protegida por todos lados por las hormigas.

Las hormigas que viven en llanuras de riadas son conocidas por enlazarse juntas para crear balsas durante las inundaciones, pero se sabe menos sobre la composición, la forma y la estructura social, si las hubiere, de estas balsas. Para comprender mejor este proceso, los autores de este estudio recogieron hormigas de una llanura de riadas en Suiza y las llevaron al laboratorio para que provocar inundaciones en poblaciones de hormigas que contienen diferentes combinaciones de hormigas obreras, reinas y crías (que contienen larvas en desarrollo y pupas).

Durante la inundación, los científicos observaron cómo los trabajadores, las crías y las reinas se colocaron en la balsa, así como la capacidad de flotación y recuperación de las hormigas obreras y el nido. Los investigadores hallaron que las hormigas obreras y las crías eran extremadamente resistentes a la inmersión.

Redacción (Agencias)