Los vallisoletanos ya lo saben: sus fiestas significan algo más que toros, alcohol y fuegos artificiales. Cada año los pucelanos se despiden de agosto y del verano, pero a cambio -y no sin esfuerzo- reciben un premio Guiness. Esta vez, a los ciudadanos se les ha ocurrido mantener nada menos que 14.992 balones de playa en el aire para conseguir entrar en el famoso Libro de los récords.

El intento de batir un récord se ha convertido ya en un acto tradicional de las fiestas patronales de Valladolid y en esta ocasión miles de personas se han acercado hasta la céntrica Acera de Recoletos de la capital vallisoletana, para batir un récord que hasta ahora ostentaba Ohio (Estados Unidos), con 654 participantes.

Los participantes tenían que mantener un balón de playa en el aire durante diez segundos, sin que este cayera al suelo. Pero no era tarea fácil: el presidente de la coordinadora de peñas de Valladolid, Juan Antonio Bermejo, ha explicado que la organización temía que el aire que se ha levantado en la ciudad por la tarde pudiera tirar algunos de los balones.

Y muchos os preguntaréis… ¿qué más proezas han realizado los vallisoletanos para entrar en el libro? El año pasado unas 15.000 personas batieron el récord de más gente abanicándose y en 2010 el de mayor número de personas ondeando banderas, con cerca de 35.000, incluido el popular Manolo el del Bombo. Otros años las marcas mundiales han sido de gente chupando helados o caramelos con palo, de batalla con pistolas de agua o de personas inflando globos.

¡Habrá que esperar a 2013 para ver cómo se las ingenian los pucelanos para marcar otra página del libro!

Redacción (Agencias)