Hace dos años, en el 2010, un 15% de nuestros mayores tenía que ayudar económicamente a algún familiar o amigo. Este año, ya son el 40% los que tienen que prestar parte de sus ahorros a sus allegados, para ayudarles a salir a flote, según el Estudio de Opinión Pública realizado por Simple Lógica Investigación para la Unión Democrática de Pensionistas (UDP).

Los abuelos que suministran ayuda son mayoritariamente hombres (un 42,2%), de entre 65 y 74 años que viven acompañados y que cuentan, como mínimo, con estudios secundarios (49%). Mayoritariamente forman parte de una clase social media-alta (un 52) y viven en ciudades de 50.000 a 500.000 habitantes.

Para UDP, estos datos demuestran que el hecho de recurrir a la solidaridad de los progenitores, se ha convertido en “una de las principales estrategias de adaptación a la difícil situación que padecen muchos ciudadanos españoles”.

Redacción (Agencias)