Una nueva investigación publicada en el ‘Journal of Consumer Research’ ha descubierto que la postura afecta la percepción del gusto y que la comida sabe mejor cuando estás sentado.


El estudio de la University of South Florida, descubrió que estar de pie incluso durante unos pocos minutos provoca estrés físico y silencia las papilas gustativas. La fuerza de la gravedad empuja la sangre a las partes inferiores del cuerpo, haciendo que el corazón trabaje más para bombear la sangre hacia la parte superior del cuerpo, acelerando la frecuencia cardíaca. Esta reacción en cadena reduce la sensibilidad sensorial, lo que afecta a la evaluación del sabor de los alimentos y bebidas, la percepción de la temperatura de los alimentos y el volumen de consumo general.

Además, cuando las personas experimentan molestias, los alimentos que normalmente tienen buen sabor no parecen ser tan agradables para el paladar.

Redacción (Agencias)