Hace treinta años, un físico británico concibió en el Centro Europeo de Física de Partículas (CERN) el invento que cambió la historia moderna, la red mundial (WWW, por las siglas de su nombre original World Wide Web) o simplemente la Web, un aniversario que esta organización celebrará mañana.

El padre de la Web, Tim Berners-Lee (Londres, 1955), estará presente en el evento, en el que se pasará revista a lo bueno y a lo menos bueno que su invención ha aportado desde entonces a la humanidad, y se abordarán cuestiones como la necesidad de reforzar la transparencia y las amenazas de censura que se multiplican.

Este mes marca las tres décadas transcurridas desde que Berners-Lee hiciera llegar a su jefe en el CERN la propuesta que sería el punto de partida del uso de internet como se conoce hoy y que respondía a la demanda para que los científicos pudiesen compartir información de forma automatizada con universidades y otras instituciones en el mundo.

Esa iniciativa se convertiría en diciembre del año siguiente en el primer navegador, sitio web y servidor, que empezaron a funcionar coincidiendo con la Navidad de 1990, para cuando el físico especializado en ciencias informáticas había definido ya los conceptos básicos de lo que serían los html, el http y el URL.

Redacción (Agencias)