Este domingo (madrugada del lunes en España) se juega la final de la NFL. El espectáculo, sin duda, más seguido en EE.UU. (150 millones de espectadores de media) y por lo que a nosotros respecta,  una fuente de momentos musicales irrepetibles que han ayudado a agrandar la leyenda de todos los artistas que han pasado, en el descanso del partido, por el escenario más grande del mundo. Justin Timberlake será el encargado de amenizar el descanso de este 2018.  Estas son nuestras actuaciones favoritas:

Michael Jackson (1993)

Él fue quien lo empezó todo. Aunque el reinado de Michael comenzaría su momento más decadente -con las denuncias por abusos sexuales-, al Rey del Pop le sobraba energía y talento para convertir el descanso de la Super Bowl en el gran evento multitudinario que conocemos hoy. Desde su aparición apoteósica en el centro del campo hasta el coro de niños cantando el ‘We are the World‘ seguido por el ‘Heal the World‘ marcó un punto de inflexión en su carrera, que volvería a repetirse 16 años más tarde durante un tributo a su memoria en el Staples Center tras su fallecimiento.

Janet Jackson y Justin Timberlake (2004)

No es, ni de lejos, el mejor; pero, definitivamente sí de los más memorables. Los dos estaban consiguiendo calentar el espectáculo con sus coreografías y su química en el escenario hasta que llegó el gran ‘boom‘. ¿Un accidente con el vestuario, un toque picante para provocar la euforia del público? Ese destape tan preciso de Janet hizo olvidar que también actuaban Nelly, P. Diddy y Kid Rock y hasta el resultado del partido.

Katy Perry (2015)

Aunque todos los flashes fueron para ella hay que darle crédito a la aparición sorpresa de Missy Elliot. Sin duda la gran ganadora en cuanto actuación musical se trate. El show de Katy fue ruidoso, raro y diseñado al milímetro para ser carne de meme. Internet ardía con el espectáculo de Perry y sus escualos acompañantes. ¿Recuerdas a ese tiburoncillo que se inventó para la coreografía?

Beyonce (2013)

No podía faltar ELLA en la lista: la mujer más influyente del mundo. Tiene una puesta en escena inalcanzable por cualquier artistas de su generación. Empezó metiéndose a los aficionados en el bolsillo sampleando la voz del mítico entrenador de fútbol americano Vince Lombardi para su intro y tampoco se olvidó de sus fans cuando reapareció con las Destiny´s Child para cantar sus primeros éxitos como “Bootylicious”. Absoluta perfección.

Bruce Springsteen y The E Street Band (2009)

Ya no sólo fue uno de los partidos más dramáticos que se recuerden entre los Steelers y los Cardinals, pero es que la actuación del Boss fue la cima de la era del rock clásico. Un trotamundos como Bruce, que rompe fronteras con su música no podía perder la oportunidad de ponerse delante de su mayor audiencia. 150 millones de personas supieron esa noche por qué es una leyenda del Rock.

Madonna (2012)

De tantas veces que la hemos visto en televisión, en esta ocasión, la sensación de que no era el momento correcto en su carrera para hacer esto o que podía rozar el ridículo se disipó nada más entrar al campo ataviada como una emperadora romana al ritmo de “Vogue”. Madonna nunca ha dejado de estar en forma y lo demuestra adaptándose a las géneros más modernos y electrónicos con soltura y naturalidad. La Reina del Pop tiene un último mensaje para nosotros: “WORLD PEACE!”.

 

Prince (2006)

La Super Bowl XLI se celebró en medio de una lluvia torrencial que empapaba Florida. Pero eso no frenó al ‘Príncipe’. Es más, la convirtió en un arma de seducción visual. Y es que Purple Rain’ no se podría interpretar con tanta perfección más que en ese estadio aquella noche. Las gotas de lluvia se tiñeron de púrpura para regalarnos uno de los momentos más emocionantes de la música en televisión. ¡La piel de gallina!

U2 (2002)

Solo 4 meses después del 11S, el grupo de Dublin, liderado por Bono, subió al escenario en uno de los momentos más frágiles y difíciles para el pueblo americano. Fue una mezcla perfecta de tributo para las víctimas y una estremecedora musicalidad. El clímax llegó con su clásico ‘Where the Streets Have No Name‘ y una inmensa lista proyectada con los nombres de los fallecidos en el infame atentado. Hasta hoy se siguen escapando las lágrimas.

Redacción