Un nuevo análisis de las rocas lunares sustenta que nuestro satélite nació en una colisión gigante entre la Tierra y un misterioso gran planeta rocoso llamado Theia.

La Tierra se formó hace unos 4.500 millones de años y los científicos creen que la Luna nació poco después. Una nueva teoría, conocida como la hipótesis del impacto gigante, habla de que la Luna fue el resultado de dos protoplanetas que chocaron, es decir, los escombros que se produjeron en ese impacto acabaron formando la Luna.

Una colisión de este tipo podría ayudar a explicar por qué la Luna es baja en sustancias que se evaporan con bastante facilidad, como el agua. Sin embargo, los científicos aún tienen dudas acerca de esta idea debido a la química de la Luna. La mayoría de los planetas del sistema solar tienen firmas químicas únicas, pero la Tierra y la Luna parecen similares cuando se trata de versiones de elementos llamados isótopos.

 

 

Redacción (Agencias)