La gira The Eternal Sunshine Tour continúa generando un gran impacto mediático internacional. Este tour supone el regreso a la música en directo de Ariana Grande tras casi siete años de ausencia en los escenarios. Aunque la gira no incluye paradas en España, su residencia de conciertos en Londres ha concentrado la atención de los medios y de sus seguidores globales.
Como ocurre habitualmente en las grandes producciones del pop, la exigencia física de los espectáculos obliga en ocasiones a adaptar la puesta en escena para garantizar la salud de los artistas. En esta oportunidad, la intérprete de éxitos como God is a Woman utilizó sus redes sociales para informar a su público sobre un cambio de última hora previo a su penúltima presentación.
A través de una publicación en su cuenta de Instagram, la cantante comunicó que debía modificar su vestuario por prescripción física. Grande explicó a sus seguidores que necesitaría utilizar calzado cómodo durante la función de la noche y posiblemente en la jornada posterior, debido a que llevaba un vendaje en el pie para recuperarse de una lesión de menor gravedad.
El anuncio estuvo dirigido específicamente a los asistentes de sus conciertos programados para el 31 de agosto y el 1 de septiembre en el emblemático recinto The O2 Arena de la capital británica. Cumpliendo con lo anunciado, la artista se presentó en la primera de estas citas luciendo un calzado plano y confortable, apartando temporalmente los característicos zapatos de tacón que forman parte de su vestuario habitual de gira.
La decisión de la artista refleja la prioridad otorgada a su recuperación física sin cancelar los compromisos fijados en su gira británica, permitiendo que el espectáculo continúe con normalidad técnica e interpretativa.
Redacción (Agencias)




