Tu cerebro sabe cómo respiras: cada inhalación deja su propia huella

Respirar parece automático, pero cada respiración es diferente y el cerebro lo sabe. Una investigación de la Universidad de California en San Diego ha descubierto que pequeños cambios al inhalar y exhalar se corresponden con cambios en la actividad de distintas zonas del cerebro.

El estudio, publicado en Journal of Neuroscience, ha analizado la actividad cerebral de pacientes con epilepsia que tenían electrodos implantados por motivos médicos. Los investigadores han comprobado que la duración y la intensidad de cada respiración tienen su reflejo en las ondas cerebrales.

Y ocurre precisamente en regiones relacionadas con la memoria, la atención, las emociones, la motivación o el pensamiento. Una inhalación más larga o una exhalación más lenta, por ejemplo, dejan patrones distintos. Los investigadores hablan incluso de una especie de «huella» propia de cada respiración en el cerebro.

El hallazgo puede ayudar a entender mejor por qué cambiar voluntariamente nuestra forma de respirar tiene efectos sobre cómo nos sentimos o pensamos. Los seres humanos podemos contener el aire, respirar profundamente o alargar una exhalación, y esas diferencias también parecen quedar registradas en la actividad neuronal.

Eso sí, todavía queda camino. El estudio se ha realizado con un grupo muy concreto de pacientes y sus resultados tendrán que comprobarse con más personas y mediante técnicas no invasivas. El siguiente paso será estudiar si controlar conscientemente la respiración puede tener efectos medibles sobre la cognición y la salud mental.