Madonna se despide de William Orbit, su «rayo de luz»

El mundo de la música continúa llorando la pérdida del productor Willam Orbit, que falleció el pasado 23 de julio en su casa a los 69 años. Y Madonna ha querido despedirse del que fue su amigo y colaborador en uno de los proyectos más importantes de su carrera, su álbum de estudio editado en 1999 ‘Ray of light’.

En su última publicación de Instagram, la artista recuerda con emoción al músico y la conexión creativa que ambos compartieron durante la grabación del álbum. “Tuviste un botón mágico dentro de mí y caí en una galaxia de sueños aún por realizar”, escribe Madonna, que asegura que la música de Orbit le permitió explorar territorios que hasta entonces no había visitado. “En muchos sentidos, tú eras mi Ray of Light”, añade, antes de recordar aquellas largas jornadas en el estudio y cerrar su mensaje con un cariñoso “Adiós, Billy Bubbles”.

La colaboración entre ambos fue decisiva para la transformación artística de Madonna a finales de los años 90. Orbit produjo buena parte de ‘Ray of Light’ y aportó al proyecto su particular mezcla de electrónica, ambient y sonidos experimentales, ayudando a la cantante a construir una identidad musical completamente renovada. El álbum incluyó canciones como ‘Drowned World/Substitute for Love, Swim’ , ‘Ray of Light’, ‘Frozen’, ‘The Power of Goodbye’, ‘Nothing Really Matters’ y ‘Little Star’, entre otras. Para Madonna, aquella etapa coincidió además con el nacimiento de su hija Lourdes, un momento de profundos cambios personales que quedó reflejado en el aclamado disco.

Imagen de ambos compartida por Madonna

El riesgo artístico tuvo también un enorme reconocimiento. Ray of Light recibió seis nominaciones a los Grammy de 1999 y ganó tres premios: Mejor Álbum Vocal Pop, Mejor Grabación Dance por ‘Ray of Light’ y Mejor Vídeo Musical de Formato Corto por el videoclip de la canción. El disco se convirtió así en uno de los grandes hitos de la carrera de Madonna y consolidó a Orbit como uno de los productores esenciales de aquella reinvención. Ambos volverían a trabajar juntos poco después en ‘Beautiful Stranger’, incluida en la banda sonora de Austin Powers: ‘The Spy Who Shagged Me’, que también obtuvo un Grammy.

Aunque Madonna continuó trabajando con otros productores y recorrió nuevos caminos musicales, la huella de Orbit permaneció asociada a uno de los capítulos más celebrados de su trayectoria. Su mensaje de despedida revela la dimensión personal de aquella relación profesional: más que un simple colaborador, Orbit fue para Madonna un cómplice creativo capaz de empujarla hacia terrenos desconocidos. “Tu música me dio una alfombra mágica sobre la que volar”, recuerda la cantante, evocando la amistad y la complicidad que marcaron la creación de un álbum que, casi tres décadas después, sigue siendo considerado una de sus obras maestras.

Redacción (Agencias)