El Observatorio de Tendencias de Cofares detecta un cambio de hábitos histórico impulsado por la concienciación frente al cáncer de piel y el cuidado de la salud.
Los españoles hemos cambiado el chip y ya no esperamos a que apriete el calor de julio para hacernos con el protector. Según los últimos datos del Observatorio de Tendencias de Cofares, el pico de demanda de productos solares en las farmacias se ha adelantado por completo al mes de marzo, una tendencia de anticipación que se viene consolidando con fuerza. Por si fuera poco, en mayo se registró un repunte adicional del 8%, lo que confirma que nos preparamos para el sol mucho antes de lo habitual.
En todo este escenario, la farmacia comunitaria se ha alzado como el auténtico faro de confianza. Los farmacéuticos no solo nos venden el producto, sino que realizan una labor esencial de asesoramiento personalizado para prevenir las primeras quemaduras de la primavera y concienciar sobre los riesgos de la radiación. Una tarea vital si tenemos en cuenta que hoy, 13 de junio, se celebra el Día Europeo de la Prevención del Cáncer de Piel, y las previsiones de la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM) alertan de que en este año se diagnosticarán 8.074 nuevos casos de melanoma en España.
El informe deja clarísimo que la salud nos importa mucho más que el postureo estético: los protectores solares concentran más del 93% de la demanda total, dejando los activadores de bronceado (3,8%) y los autobronceadores (0,8%) en un rincón casi anecdótico. Queremos estar a salvo, no solo morenos.
Además, la preocupación no termina cuando nos quitamos el biquini o el bañador. La demanda de productos ‘aftersun’ ha crecido un 11% en el último año, demostrando que buscamos un cuidado integral que aporte hidratación, alivio inmediato y recuperación total de la piel tras la exposición. Ya sabéis, este verano (¡y desde ya mismo!), nada de jugar con fuego.
Redacción (Agencias).




