Un estudio impulsado por la Universidad de Málaga y el acuario Sea Life Benalmádena utilizará embriones de tiburón para analizar el origen de enfermedades sanguíneas como la leucemia y avanzar en posibles tratamientos.
La investigación se centra en comprender cómo se forma la sangre en los vertebrados desde un punto de vista evolutivo, utilizando embriones de especies como la pintarroja, el alitán o el tiburón bambú, considerados modelos clave para este tipo de estudios.
El proyecto, liderado por el investigador Juan Pascual Anaya, analizará la aorta dorsal durante el desarrollo embrionario y su posible papel en la generación de células madre sanguíneas, fundamentales en el origen del sistema circulatorio.
Para ello, el equipo empleará técnicas de biología molecular, como el análisis de expresión génica y la caracterización celular en distintas fases del desarrollo, lo que permitirá comparar estos procesos con los de otros vertebrados.
El objetivo es profundizar en cómo surgen nuevas estructuras en la evolución y, al mismo tiempo, identificar mecanismos relacionados con enfermedades sanguíneas, lo que podría abrir nuevas vías en el campo de la biomedicina regenerativa.
El acuerdo entre ambas instituciones tendrá una duración inicial de cinco años, con posibilidad de ampliación en función de los resultados obtenidos.




