Humanos y animales comparten el gusto por los sonidos “bellos”

Los seres humanos comparten el sentido de la belleza sonora con otros animales, según revela una investigación publicada en la revista Science, que respalda una idea ya planteada por Charles Darwin sobre la existencia de un gusto estético común entre especies.

El estudio, liderado por el Instituto Smithsonian de Investigaciones Tropicales, ha contado con la participación de 4.196 personas de todo el mundo, que han evaluado 110 pares de sonidos procedentes de 16 especies animales, principalmente llamadas vinculadas al apareamiento.

Coincidencias en las preferencias sonoras

En cada caso, los investigadores ya sabían qué sonido preferían los propios animales. Al comparar esas elecciones con las de los participantes, comprobaron que los humanos tienden a elegir los mismos sonidos que las especies analizadas.

Los resultados muestran que tanto humanos como animales —incluyendo insectos, anfibios, aves y mamíferos— comparten una atracción por determinadas cualidades acústicas, lo que sugiere que algunas preferencias sonoras podrían ser universales.

Además, los participantes humanos seleccionaban con mayor rapidez y frecuencia los sonidos que los animales también preferían, especialmente cuando esa preferencia era más marcada en la especie original.

Qué sonidos resultan más atractivos

El estudio identifica ciertos patrones comunes: tanto humanos como animales muestran mayor afinidad por sonidos de baja frecuencia (más graves) y por aquellos que incluyen elementos acústicos complejos, como trinos, silbidos o gorgoteos.

Según los autores, estas coincidencias podrían explicarse por el hecho de que distintas especies comparten mecanismos sensoriales similares, lo que influye en cómo perciben y valoran los sonidos.

Los investigadores consideran que estos hallazgos aportan nuevas evidencias de que la percepción de lo “bello” en el sonido no es exclusiva del ser humano, sino que forma parte de una base biológica compartida en el reino animal.