Las personas que siguen una dieta saludable, como la dieta mediterránea, tienen entre un 18 % y un 24 % menos de riesgo de mortalidad por todas las causas. Según un estudio con más de 103.000 participantes, esto puede traducirse en hasta tres años más de esperanza de vida.
La investigación, publicada en Science Advances, analizó durante más de diez años cinco patrones alimentarios: el Índice Alternativo de Alimentación Saludable, la dieta mediterránea, la dieta saludable basada en plantas, la dieta DASH y la dieta para la reducción del riesgo de diabetes (DRRD). En todos los casos, las puntuaciones más altas se asociaron a menor riesgo de muerte prematura.
En personas de 45 años, los hombres con mejor adherencia dietética ganaron entre 1,9 y 3 años de vida, y las mujeres entre 1,5 y 2,3 años. Además, el beneficio se mantuvo incluso en edades avanzadas: mejorar la alimentación a los 80 años se relacionó con hasta dos años más de vida en hombres.
Los expertos destacan que el efecto es independiente de la predisposición genética y subrayan que la clave no es solo vivir más, sino hacerlo con mejor salud.




