Las ‘apps’ para dejar de fumar triplican las posibilidades de éxito, según un estudio
Dejar de fumar con ayuda del móvil no es solo una moda: las aplicaciones para teléfonos inteligentes pueden ser hasta tres veces más eficaces que no recibir apoyo o contar con una ayuda mínima, especialmente cuando están basadas en teorías psicológicas. Así lo concluye un amplio análisis de la evidencia científica publicado en la revista BMJ Evidence Based Medicine.
El estudio apunta a que estas herramientas digitales, si confirman beneficios duraderos en ensayos de alta calidad, podrían convertirse en una pieza clave de los esfuerzos globales para el control del tabaco, sobre todo en países con recursos sanitarios limitados.
Las aplicaciones para dejar de fumar destacan por su accesibilidad, bajo coste y facilidad de uso, aunque hasta ahora la evidencia estaba limitada por el reducido número de estudios y por el rápido envejecimiento tecnológico de muchas de estas ‘apps’.
Actualmente, la mayoría se basa en dos grandes enfoques:
- Modelos conductuales tradicionales, centrados en modificar directamente el hábito de fumar.
- Teorías psicológicas y cognitivo-conductuales, que trabajan la motivación, las emociones y los pensamientos mediante técnicas como la terapia cognitivo-conductual, la terapia de aceptación y compromiso o la atención plena (mindfulness).
Qué dice la evidencia
Para actualizar el conocimiento disponible, los investigadores analizaron 31 ensayos clínicos aleatorizados, publicados hasta agosto de 2025, con un total de 12.802 participantes de 15 años o más que querían dejar de fumar.
Los resultados son claros:
- El uso exclusivo de aplicaciones puede casi triplicar la abstinencia continuada a los seis meses, en comparación con no recibir apoyo o contar con ayuda mínima.
- Combinadas con intervenciones tradicionales, como el asesoramiento o la terapia de reemplazo de nicotina, casi duplican la tasa de éxito frente a esas intervenciones por sí solas.
- Junto a fármacos, las aplicaciones aumentan la abstinencia mantenida en un 77% respecto a la medicación sin apoyo digital.
Además, la evidencia de mayor calidad indica que las aplicaciones basadas en teorías psicológicas son más eficaces que las centradas únicamente en enfoques conductuales tradicionales, tanto a corto plazo (tres meses) como a largo plazo (seis meses).
Una herramienta con gran potencial
Según los autores, las aplicaciones móviles representan una alternativa escalable o un complemento muy valioso a los servicios clásicos para dejar de fumar, especialmente en contextos donde el acceso a tratamientos presenciales es limitado.
El mensaje final del estudio es prudente pero optimista: si futuras investigaciones confirman beneficios sostenidos e identifican las características clave de las mejores ‘apps’, estas podrían convertirse en una de las principales armas mundiales contra el tabaquismo.
Redacción (Agencias).




