Un estudio presentado en el Congreso Europeo de Respiración de Ámsterdam revela que los niños del mundo pierden anualmente 8,45 millones de años de vida saludable debido a la exposición al humo del tabaco ajeno, sobre todo en regiones de ingresos bajos y medios.
La investigación, liderada por Siyu Dai, de la Universidad de Hangzhou, alerta de que no existe un nivel seguro de exposición y recuerda que los menores son especialmente vulnerables porque sus cuerpos aún se desarrollan y no pueden controlar su entorno.
En 2021, el humo de segunda mano estuvo vinculado a 3,79 millones de años perdidos por infecciones respiratorias bajas, 0,8 millones por infecciones de oído y 3,86 millones por tuberculosis y enfermedades de pecho, con un mayor impacto en los países más pobres.
La OMS calcula que cada año mueren 65.000 niños menores de 15 años por esta causa. Según Dai, las políticas más débiles de control del tabaco, la falta de concienciación y las viviendas mal ventiladas incrementan el riesgo.
La Sociedad Europea de Respiración ha pedido reforzar las leyes que prohíban fumar en espacios donde viven o estudian los menores y avanzar en la reducción global del consumo de tabaco.




