La economía del cuidado, de Tim Jackson

El prestigioso economista británico publica en Paidós un ensayo que cuestiona la obsesión por el crecimiento económico y plantea una nueva manera de entender la prosperidad. La salud, el bienestar y la sostenibilidad se convierten en los pilares de una propuesta que invita a repensar el futuro de nuestras sociedades.

¿Y si lleváramos décadas midiendo el progreso de una manera equivocada? ¿Y si una sociedad más rica no fuera necesariamente una sociedad más feliz, más saludable o más próspera? Son algunas de las preguntas que plantea Tim Jackson en La economía del cuidado. Más allá del crecimiento: hacia una nueva prosperidad, su nuevo ensayo, publicado por Ediciones Paidós el pasado 14 de octubre.

Considerado una de las voces más influyentes del pensamiento económico vinculado a la sostenibilidad, Jackson propone un cambio profundo en nuestra manera de entender el desarrollo. Frente a un sistema que identifica el bienestar con el aumento constante de la producción y el consumo, el economista británico defiende un modelo que sitúe el cuidado de las personas, las comunidades y el planeta en el centro de las decisiones económicas.

El autor de Prosperidad sin crecimiento, una de las obras de referencia del debate internacional sobre los límites del crecimiento, regresa con una propuesta que va más allá de la crítica al capitalismo contemporáneo. Su objetivo es ofrecer una nueva definición de prosperidad que no dependa exclusivamente de cuánto producimos o consumimos, sino de cómo vivimos.

¿Puede existir prosperidad sin crecimiento económico?

Durante décadas, el Producto Interior Bruto (PIB) se ha utilizado como uno de los principales indicadores del éxito de las economías nacionales. Cuando la producción aumenta, se habla de crecimiento; cuando disminuye, aparecen las alarmas sobre una posible crisis.

Sin embargo, Jackson invita a cuestionar hasta qué punto ese crecimiento se traduce realmente en una mejora de la vida de las personas.

Una economía puede producir cada vez más bienes y servicios mientras aumentan las desigualdades, se deterioran los ecosistemas o millones de ciudadanos encuentran dificultades para acceder a una vivienda, recibir atención sanitaria o disponer de tiempo para cuidar de sus familiares.

La gran pregunta que atraviesa el libro es si el crecimiento económico debe seguir siendo un fin en sí mismo o si ha llegado el momento de subordinarlo a objetivos más importantes, como la salud, la justicia social y la sostenibilidad ambiental.

Jackson sostiene que una economía orientada hacia la expansión permanente resulta problemática en un planeta con recursos limitados. Por eso propone cambiar las prioridades y construir un sistema en el que el bienestar colectivo tenga más peso que la acumulación material.

El cuidado, una actividad imprescindible que la economía no siempre reconoce

Uno de los grandes ejes del ensayo es la contradicción que existe entre la importancia de los cuidados y el lugar secundario que tradicionalmente ocupan en la organización económica.

Cuidar de un hijo, acompañar a una persona mayor, atender a un familiar enfermo o sostener emocionalmente a alguien son actividades fundamentales para el funcionamiento de cualquier sociedad.

Sin embargo, buena parte de ese trabajo permanece fuera de las estadísticas económicas convencionales, especialmente cuando se realiza sin remuneración en el ámbito familiar.

Esta situación afecta de manera particular a las mujeres, que históricamente han asumido una proporción mayor de las responsabilidades domésticas y de cuidados.

Jackson invita a reconocer que la economía no podría funcionar sin esa red de atención, apoyo y relaciones humanas que sostiene nuestra vida cotidiana.

Desde esta perspectiva, el cuidado deja de considerarse un asunto exclusivamente privado o familiar para convertirse en una cuestión central de la política económica.

El autor plantea así la necesidad de repensar la distribución del trabajo, los servicios públicos, la organización de las ciudades y las prioridades de inversión.

La salud como verdadero indicador de riqueza

Otra de las cuestiones que aborda La economía del cuidado es la relación entre el modelo económico contemporáneo y nuestra salud.

El incremento de las enfermedades crónicas, la presión sobre los sistemas sanitarios, el estrés asociado a determinados estilos de vida y las consecuencias de la degradación ambiental ponen de manifiesto que el progreso material no garantiza por sí solo una mejora del bienestar.

Para Jackson, una sociedad verdaderamente próspera debería ser capaz de proteger la salud física y mental de sus ciudadanos, fomentar relaciones sociales saludables y preservar las condiciones ambientales que hacen posible la vida.

Desde esta óptica, la protección de la naturaleza no aparece como un obstáculo para la prosperidad, sino como uno de sus requisitos fundamentales.

Cuidar a las personas y cuidar el planeta forman parte, en definitiva, de un mismo desafío.

El economista propone superar la separación tradicional entre las cuestiones económicas, sociales y medioambientales para comprender que todas están profundamente relacionadas.

Una alternativa a la obsesión por producir y consumir más

El ensayo se enmarca en una corriente de pensamiento que ha adquirido una creciente relevancia internacional: el poscrecimiento.

Este enfoque cuestiona que el aumento indefinido del PIB deba ser el principal objetivo de las políticas económicas, especialmente en los países más desarrollados.

Jackson no se limita a examinar las consecuencias de la crisis climática o de las desigualdades sociales. Su análisis apunta a las estructuras que sostienen un sistema económico dependiente de una expansión permanente.

Para construir su argumentación, el autor combina conocimientos de economía, biología, historia, psicología y pensamiento social, ofreciendo una visión interdisciplinar de los problemas que afrontan las sociedades contemporáneas.

El libro conecta así con otros debates sobre nuevas formas de organización económica, desde la economía del bienestar hasta los modelos que buscan compatibilizar las necesidades humanas con los límites ecológicos del planeta.

No se trata únicamente de producir de manera más limpia o de consumir productos más sostenibles. La propuesta de Jackson es mucho más ambiciosa: reconsiderar qué entendemos por una buena vida y qué debería hacer la economía para ayudarnos a conseguirla.

Un libro para repensar el futuro

En un momento marcado por la emergencia climática, el envejecimiento de la población, la transformación del mercado laboral y la creciente presión sobre los sistemas públicos de bienestar, La economía del cuidado aborda cuestiones que afectan directamente a nuestra vida cotidiana.

¿Cómo deberíamos organizar una sociedad en la que cada vez más personas necesitan cuidados? ¿Qué valor concedemos al tiempo que dedicamos a los demás? ¿Podemos reducir nuestra huella ecológica sin renunciar a una vida digna? ¿Es posible que una economía funcione mejor sin depender constantemente del aumento del consumo?

Tim Jackson no presenta estas preguntas como desafíos independientes, sino como distintas manifestaciones de un mismo problema: la necesidad de revisar los objetivos fundamentales de nuestro sistema económico.

Con La economía del cuidado, el autor profundiza en las ideas que lo convirtieron en una referencia internacional del pensamiento sobre sostenibilidad y propone una reflexión que trasciende las fronteras de la economía.

Una lectura especialmente recomendable para quienes se interesan por el futuro del planeta, las políticas públicas, las desigualdades sociales y las transformaciones que podrían definir las próximas décadas.

Porque tal vez la verdadera prosperidad no consista en tener cada vez más, sino en construir una sociedad en la que todos podamos vivir mejor.

Sobre el autor: Tim Jackson

Tim Jackson es economista ecológico británico, profesor de Desarrollo Sostenible y director del Centre for the Understanding of Sustainable Prosperity (CUSP) de la Universidad de Surrey, en Reino Unido.

Durante más de tres décadas ha investigado las relaciones entre economía, bienestar humano y sostenibilidad ambiental, convirtiéndose en una de las principales referencias internacionales del debate sobre la prosperidad en un mundo con recursos limitados.

A lo largo de su trayectoria ha asesorado a gobiernos e instituciones internacionales, entre ellas Naciones Unidas y la Comisión Europea, y ha contribuido al desarrollo de nuevas perspectivas sobre los límites del crecimiento económico.

Es autor de obras como Material Concerns y Prosperidad sin crecimiento, esta última considerada uno de los ensayos más influyentes sobre economía y sostenibilidad de las últimas décadas.

Su actividad intelectual también se extiende al ámbito artístico. Jackson es dramaturgo y ha desarrollado diversos trabajos de escritura para la radio de la BBC, una faceta que refleja la amplitud de sus intereses y su aproximación interdisciplinar al conocimiento.

Con La economía del cuidado, el economista británico vuelve a situarse en el centro de uno de los debates más importantes de nuestro tiempo: cómo garantizar una vida próspera y digna sin comprometer el futuro del planeta.

jgarvin

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