La justicia estadounidense ha condenado a Jasveen Sangha, conocida como la “Reina de la Ketamina”, a 15 años de prisión por su implicación en la muerte del actor Matthew Perry en 2023. La acusada fue declarada culpable de varios delitos relacionados con el tráfico de drogas, incluida la distribución de ketamina que resultó mortal, en un caso que ha sacudido a la industria de Hollywood.

Sangha, de 42 años, admitió en 2025 su responsabilidad en distintos cargos, entre ellos la gestión de un punto de distribución de drogas y la venta del anestésico. Los fiscales sostienen que durante años dirigió una red de narcotráfico desde su vivienda en North Hollywood, donde ofrecía sustancias a clientes de alto perfil, ignorando los riesgos y consecuencias de su actividad ilícita.
La investigación determinó que Sangha colaboró con Erik Fleming para suministrar ketamina a Perry, pese a conocer sus problemas de adicción. El actor fue hallado sin vida en su domicilio de Los Ángeles el 28 de octubre de 2023. La autopsia confirmó que falleció por los efectos agudos de esta sustancia, tras haber sido inyectado en varias ocasiones, lo que resultó determinante en el proceso judicial.
El caso involucra a otras personas, entre ellas profesionales sanitarios y colaboradores cercanos. Las autoridades han subrayado la gravedad de una trama que facilitó el acceso a drogas a una persona vulnerable, derivando en consecuencias fatales. Las sentencias pendientes para otros implicados se conocerán en las próximas semanas, cerrando uno de los procesos más mediáticos de los últimos años.
redacción (Agencias).




