El gas doméstico, en el punto de mira por un riesgo invisible

Un estudio alerta de la presencia de sustancias cancerígenas en hogares europeos y pide medidas urgentes

Una investigación liderada por la Universidad de Stanford junto a PSE Healthy Energy ha encendido las alarmas en Europa. El estudio, publicado en la revista Environmental Research Letters, revela niveles elevados de benceno —una sustancia química cancerígena— en el suministro de gas doméstico en varias ciudades de Italia, Países Bajos y Reino Unido.

Se trata de la primera vez que se detecta de forma generalizada este problema en Europa, tras un análisis previo realizado en Norteamérica en 2024. Y los resultados no dejan lugar a dudas: la exposición podría ser más habitual de lo que se pensaba.

El benceno no es un tema menor. Según la Organización Mundial de la Salud, no existe un nivel seguro de exposición, y está directamente relacionado con enfermedades graves como la leucemia y otros problemas de salud a largo plazo.

“Nos sorprendió lo elevados que eran los niveles”, explica Tamara Sparks, una de las autoras del estudio. La preocupación principal es que muchas personas podrían estar respirando este compuesto de forma continuada sin saberlo.

El foco se pone especialmente en las cocinas de gas. Desde la Global Cooksafe Coalition advierten de que las fugas deberían tratarse como un problema de salud pública, y señalan soluciones claras: mejorar la ventilación o apostar por alternativas más seguras.

Entre ellas, destaca una recomendación directa: cambiar a placas eléctricas como una de las formas más sencillas de reducir la exposición al benceno. Además, reclaman el apoyo de gobiernos e instituciones para facilitar esta transición en hogares y negocios.

En resumen, un aviso serio que pone sobre la mesa algo cotidiano: lo que usamos cada día en casa también puede tener un impacto directo en nuestra salud.

Redacción (Agencias).