Boadilla del Monte… ¡lo sentirás tuyo!

Con el Palacio del Infante Don Luis como gran emblema, el Monte de Boadilla como pulmón verde y un casco histórico que conserva algunos de sus rincones más singulares, Boadilla del Monte se ha consolidado como uno de los destinos más atractivos del oeste madrileño para una escapada cultural, natural y gastronómica. Así lo refleja también la apuesta turística del Ayuntamiento, que en 2026 ha vuelto a poner el foco en su patrimonio histórico, cultural y gastronómico.

Al frente del Ayuntamiento se encuentra Javier Úbeda Liébana, alcalde-presidente de Boadilla del Monte, cuya visión sobre el presente y el futuro de la localidad protagoniza la entrevista que acompaña esta publicación. En ella, el regidor aborda el crecimiento del municipio, la conservación de su patrimonio, la proyección turística de Boadilla y el objetivo de seguir haciendo de esta ciudad un lugar cada vez más atractivo para vivir, pasear y descubrir.

Mira nuestra entrevista con el alcalde:

Hablar de Boadilla es hablar, en primer lugar, de su gran icono monumental: el Palacio del Infante Don Luis. Diseñado por Ventura Rodríguez, este edificio es la imagen más reconocible del municipio y el eje de buena parte de su propuesta cultural y turística. A su alrededor se articulan visitas, exposiciones, recorridos guiados y un continuo trabajo de recuperación patrimonial que sigue avanzando, como demuestra la finalización reciente de las obras de reforma del ala este del inmueble.

Pero Boadilla no se agota en su palacio. El municipio ofrece también un valioso recorrido por otros enclaves históricos, como la Iglesia de San Cristóbal, uno de los templos más representativos de la localidad, y el Convento de la Encarnación, un conjunto arquitectónico situado en la Plaza del Rosario que data de 1674 y que completa el perfil monumental de la ciudad. A ellos se suman otros puntos de interés patrimonial que ayudan a entender la historia local y dan forma a una visita con identidad propia.

Uno de los grandes valores diferenciales de Boadilla del Monte está, además, en su patrimonio natural. El Monte de Boadilla se ha convertido en un auténtico reclamo para quienes buscan aire libre, rutas sencillas y contacto con la naturaleza sin salir del entorno metropolitano. La guía municipal recoge distintos itinerarios de baja dificultad y propuestas para recorrer este espacio desde perspectivas tan diversas como la vegetación, la fauna, el paisaje o el agua, con alternativas aptas también para disfrutar en familia.

Esa combinación de historia y naturaleza es, precisamente, una de las claves del atractivo turístico local. Boadilla permite enlazar una mañana de paseo por jardines y edificios históricos con una ruta por el monte o una jornada en sus parques, configurando una oferta muy versátil para vecinos y visitantes. No es casual que el Ayuntamiento haya insistido en esta idea de destino completo en sus acciones de promoción, ni que el turismo creciera un 48 % en 2024, según los datos municipales.

A ello se suma una agenda que busca convertir el patrimonio en experiencia. El Consistorio mantiene visitas guiadas gratuitas al patrimonio histórico y continúa impulsando las visitas teatralizadas al Palacio del Infante Don Luis, una fórmula que permite recorrer espacios como la capilla, la sala de música, el hall o los jardines de la mano de personajes vinculados a la historia del lugar. Para este 2026, el Ayuntamiento ha seguido programando este tipo de actividades dentro de su calendario cultural y turístico.

Además, la dimensión gastronómica gana peso en la estrategia de proyección del municipio. En FITUR 2026, Boadilla presentó la marca Boadilla Gastronómica, con la que busca poner en valor su oferta hostelera como complemento perfecto a su riqueza patrimonial, cultural y natural. Esa visión más amplia del turismo refuerza la idea de un municipio que no solo se visita, sino que se vive.

Boadilla del Monte se presenta así como un destino cercano, accesible y sorprendente, capaz de reunir en pocos kilómetros arquitectura, memoria, naturaleza y una programación cultural cada vez más activa. Un municipio que invita a mirar más allá de su imagen residencial para descubrir un enclave con personalidad propia en la Comunidad de Madrid.