Ocho jóvenes de entre 14 y 18 años participarán desde el 28 de marzo en una nueva edición de ‘Desconecta en el Camino’, una iniciativa que propone recorrer el Camino de Santiago durante cinco días sin móviles ni redes sociales.
El proyecto, impulsado por el psicólogo Gonzalo Soria junto a Orlando García y Vanesa Elvira, busca combatir la dependencia tecnológica en adolescentes, una generación que en muchos casos utiliza el teléfono más de cinco horas al día.
Desconectar para volver a conectar
Durante el recorrido entre Sarria y Santiago, los participantes dejarán atrás no solo el móvil, sino también relojes, dinero o dispositivos electrónicos. El objetivo es eliminar distracciones y favorecer una relación más directa y real entre ellos.
Según los organizadores, tras las primeras horas de desconcierto, los jóvenes empiezan a adaptarse rápidamente, descubriendo que pueden comunicarse, compartir experiencias y disfrutar sin necesidad de tecnología.
Una respuesta a la nomofobia
La iniciativa aborda problemas como la nomofobia, el miedo a estar sin el móvil, cada vez más presente entre adolescentes. En algunos casos, los participantes llegaban a pasar hasta nueve horas diarias conectados o a publicar decenas de contenidos en redes sociales.
Durante el Camino, el equipo realiza sesiones individuales y dinámicas grupales, donde se reflexiona sobre el uso de las redes, la diferencia entre relaciones virtuales y reales, y la dificultad de muchos jóvenes para interactuar cara a cara.
Redescubrirse sin pantallas
Quienes ya han participado destacan el impacto de la experiencia. Muchos aseguran que, por primera vez, toman conciencia del tiempo que dedican al móvil y aprenden a relacionarse sin filtros ni validación externa.
Durante esos días, la prioridad deja de ser la imagen o la exposición en redes y pasa a ser la convivencia, la conversación y el autoconocimiento.
En un contexto donde el uso del móvil es cada vez más intensivo, iniciativas como esta plantean una alternativa clara: parar, desconectar y volver a lo esencial.




