El estrés empeora la dermatitis

El estrés psicológico puede agravar la dermatitis o eccema, una afección que provoca sequedad, picor e inflamación en la piel, según revela un estudio publicado en la revista Science.

La investigación, desarrollada por científicos de universidades chinas, ha identificado una vía neuronal específica que conecta el cerebro con las respuestas inmunitarias de la piel, explicando así una relación que hasta ahora se conocía, pero no se entendía del todo.

El trabajo se ha basado en datos clínicos de 51 pacientes con eccema, y ha sido reforzado con experimentos en modelos animales, donde los resultados han confirmado que el estrés tiene un impacto directo en la evolución de esta enfermedad.

Cómo actúa el estrés en la piel

La piel cuenta con una alta densidad de nervios y células inmunitarias, lo que la hace especialmente sensible a las señales del sistema nervioso. En este estudio, los investigadores han identificado un grupo concreto de neuronas, llamadas Pdyn+, que transmiten señales de estrés desde el cerebro hasta la piel.

Estas neuronas activan los eosinófilos, células del sistema inmunitario encargadas de combatir agentes nocivos. Sin embargo, en este caso, su acumulación provoca un aumento de la inflamación cutánea, lo que empeora los síntomas de la dermatitis.

Los experimentos mostraron que a mayor nivel de estrés, mayor presencia de eosinófilos en la piel, y, por tanto, una mayor intensidad de la enfermedad.

Una posible vía de tratamiento

El estudio también apunta a una posible estrategia terapéutica: cuando los científicos bloquearon la actividad de estas neuronas relacionadas con el estrés, observaron una reducción de la inflamación. En cambio, al activarlas, la dermatitis empeoraba.

Por ello, los autores concluyen que el control del estrés psicológico podría convertirse en una herramienta clave para el tratamiento de esta afección cutánea.

Además, los investigadores señalan que este hallazgo abre la puerta a estudiar mecanismos similares en otras enfermedades relacionadas con el estrés, como la psoriasis o la enfermedad inflamatoria intestinal.