Este era el antibiótico neandertal

Un nuevo estudio ha revelado un uso desconocido hasta ahora del alquitrán de abedul por parte de los neandertales. Además de emplearlo como adhesivo para fabricar herramientas, estos grupos humanos lo utilizaban también con fines medicinales, actuando como un antibiótico natural para tratar heridas. Este hallazgo aporta una visión más avanzada de sus conocimientos sobre salud y cuidado personal.

La investigación, realizada por equipos científicos de Alemania y Reino Unido, ha analizado las propiedades de esta sustancia replicando técnicas que los neandertales podían haber utilizado. Los experimentos han demostrado que el alquitrán de abedul es capaz de frenar el crecimiento de bacterias como el Staphylococcus, responsable de infecciones cutáneas, lo que respalda su posible uso terapéutico en la prehistoria.

Para llegar a estas conclusiones, los investigadores extrajeron alquitrán de especies modernas de abedul mediante métodos tradicionales, como la destilación en estructuras de arcilla. Los resultados confirmaron que todas las muestras presentaban propiedades antimicrobianas, lo que sugiere que los neandertales pudieron aprovechar este recurso natural para prevenir infecciones en un entorno especialmente hostil durante las edades de hielo.

Este descubrimiento refuerza la idea de que estas comunidades poseían conocimientos médicos más complejos de lo que se pensaba. El estudio abre además la puerta a redescubrir antiguos remedios naturales en un contexto actual marcado por la creciente resistencia a los antibióticos, destacando la importancia de la llamada paleofarmacología en la investigación científica moderna.

Redacción: Álvaro Serrano.