Un estudio científico ha revelado que el deterioro de la memoria asociado al envejecimiento podría comenzar en el sistema digestivo, según un experimento realizado con ratones. La investigación, publicada en la revista Nature, sugiere que la inflamación intestinal y los cambios en la microbiota pueden afectar directamente al funcionamiento del cerebro. Este hallazgo podría ayudar a explicar por qué personas de la misma edad experimentan distintos niveles de pérdida de memoria.

Los investigadores identificaron un proceso que conecta el envejecimiento intestinal con el deterioro cognitivo. Según el estudio, los cambios microbianos y metabólicos que aparecen en el intestino con la edad provocan una respuesta inflamatoria de ciertas células inmunitarias. Esta reacción afecta al nervio vago, encargado de transmitir señales entre el aparato digestivo y el cerebro, lo que termina perjudicando la memoria.
Para analizar esta relación, los científicos realizaron un experimento en el que ratones jóvenes convivieron con ratones viejos para intercambiar su microbiota intestinal. Tras un mes compartiendo espacio, los investigadores observaron que los animales jóvenes que habían adquirido microorganismos de los mayores mostraban peores resultados en pruebas cognitivas, como reconocer objetos nuevos o encontrar la salida de un laberinto. Sin embargo, al modificar su microbioma mediante antibióticos, estos animales recuperaron niveles de memoria similares a los de individuos jóvenes.
El estudio también señala a la bacteria Parabacteroides goldsteinii como posible responsable del proceso, ya que su presencia aumenta con la edad y genera inflamación que altera la señal del nervio vago. Cuando los investigadores estimularon este nervio en ratones envejecidos, lograron restaurar su rendimiento cognitivo, un resultado que abre la puerta al desarrollo de futuros tratamientos contra el deterioro de la memoria relacionado con la edad.
Redacción (Agencias).




