Un estudio alerta de que la exposición temprana a contenidos sexuales, el ciberacoso, los discursos de odio y la desinformación están marcando la forma en la que los menores se relacionan y entienden el mundo digital.
El universo online forma parte del día a día de niños y adolescentes, pero también se está convirtiendo en un espacio lleno de riesgos. Un nuevo estudio advierte de que la pornografía, el ciberacoso, los discursos de odio y la desinformación se han consolidado como algunas de las principales amenazas para los menores en Internet.
Uno de los datos más llamativos del informe es la exposición cada vez más temprana a contenidos pornográficos. Según la investigación, antes de los 16 años el 97,3% de los chicos y el 78,3% de las chicas ya han buscado pornografía en Internet, y una parte importante reconoce consumirla de forma habitual.
Los expertos alertan de que este tipo de contenidos suelen mostrar prácticas violentas, degradantes o sin consentimiento, algo que puede distorsionar la manera en la que los adolescentes construyen sus expectativas afectivas y sexuales.
Pero el problema no se limita a la pornografía. El informe también señala que el ciberacoso, la difusión de bulos y los mensajes de odio están cada vez más presentes en los espacios digitales donde interactúan los jóvenes.
Además, advierte de que determinadas comunidades online y foros pueden difundir narrativas misóginas o discriminatorias que influyen en la forma de pensar de algunos adolescentes, reforzando estereotipos y conflictos sociales.
Ante esta situación, los especialistas insisten en que la educación digital, el pensamiento crítico y el acompañamiento familiar son claves para reducir el impacto de estos riesgos y ayudar a los menores a navegar por Internet de forma segura.
Redacción (Agencias).




