Marta Ferrer nos trae los estrenos más destacados d ela semana. ¡No te lo pierdas!
La cartelera de esta semana llega con tres propuestas muy distintas entre sí y, precisamente por eso, especialmente atractivas para el público. El nuevo capítulo de una de las sagas de terror más populares del cine reciente, una mirada al origen de uno de los grandes personajes de la literatura universal y un drama español de tono íntimo conforman una combinación que da aire a las salas y ofrece alternativas para espectadores muy diferentes.
En el vídeo que acompaña esta publicación repasamos tres de los títulos más destacados de estos días: Scream 7, Los miserables. El origen e Islas. Tres películas, tres tonos y tres maneras muy distintas de entender la experiencia de ir al cine.
Scream 7, el gran reclamo comercial de la semana
De los tres estrenos, Scream 7 es el que llega con un perfil más claramente orientado al gran público. La película supone una nueva entrega de una franquicia que ha sabido mantenerse viva durante décadas gracias a su mezcla de suspense, terror, ritmo y una fuerte conexión con la cultura popular. Esta vez, la dirección corre a cargo de Kevin Williamson, una figura clave dentro del universo Scream y uno de los nombres más ligados al ADN original de la saga.
Ese regreso creativo refuerza el peso simbólico de una película que vuelve a colocar en el centro a Sidney Prescott, interpretada de nuevo por Neve Campbell, uno de los grandes rostros históricos de la franquicia. En esta nueva historia, un nuevo Ghostface vuelve a amenazar el entorno de Sidney, con el foco puesto en su hija, a la que da vida Isabel May. El planteamiento recupera así una conexión directa con el corazón emocional de la saga y juega con el relevo generacional sin renunciar a sus raíces.
El reparto da buena cuenta de esa mezcla entre continuidad y renovación. Junto a Neve Campbell aparecen nombres como Courteney Cox, Jasmin Savoy Brown, Mason Gooding, Anna Camp, Joel McHale, Mckenna Grace, Michelle Randolph, Jimmy Tatro, Asa Germann, Celeste O’Connor, Sam Rechner, Ethan Embry, Tim Simons y Mark Consuelos. La suma de veteranos, rostros reconocibles y nuevos fichajes refuerza el carácter de gran estreno y sitúa a la cinta como una apuesta clara para quienes buscan una sesión de cine intensa, directa y de puro entretenimiento.
Además, el guion vuelve a contar con nombres ya vinculados al desarrollo reciente de la saga, lo que apunta a una película que quiere mantener el tono autorreferencial, el suspense y la identidad que han convertido a Scream en una marca tan reconocible. Para el espectador que busca tensión, sobresaltos y una experiencia de sala colectiva, Scream 7 se perfila como el título más visible y comercial de la semana.
Los miserables. El origen, drama de época con vocación clásica
Muy diferente en tono y ambición es Los miserables. El origen, una propuesta que se adentra en el universo de Victor Hugo para centrarse en el origen de Jean Valjean, uno de los personajes más emblemáticos de la literatura universal. La película está escrita y dirigida por Éric Besnard y propone una aproximación de corte clásico, apoyada en el drama moral, el peso de los personajes y una ambientación histórica que remite a la Francia de comienzos del siglo XIX.
La historia arranca en 1815, cuando Jean Valjean sale en libertad tras pasar 19 años en prisión. Marcado por la dureza del castigo y por el rechazo de una sociedad que no le ofrece una segunda oportunidad, encuentra refugio en la casa del obispo Myriel. Ese encuentro será decisivo para su vida, porque le enfrenta a una elección esencial: seguir consumido por el resentimiento o abrirse a la posibilidad de la redención. Esa lucha interior es el verdadero motor de una película que se apoya en un conflicto profundamente humano y universal.
En el reparto destacan Grégory Gadebois, Bernard Campan, Alexandra Lamy e Isabelle Carré, intérpretes que aportan solidez a una cinta que busca emocionar desde la contención y desde el peso dramático de sus personajes. Aquí no hay espectáculo en el sentido más comercial del término, sino una apuesta por el relato, la densidad emocional y el poder de una historia que sigue interpelando al espectador por sus temas de fondo: la culpa, la dignidad, la compasión y la posibilidad de reconstruirse.
Los miserables. El origen se presenta así como el estreno más clásico de la semana, una película pensada para quienes disfrutan del cine de época, de los grandes dilemas morales y de esas historias que se sostienen sobre personajes con heridas profundas y una fuerte carga emocional.
Islas, una mirada íntima, adulta y cargada de atmósfera
La tercera gran novedad de la semana es Islas, una película que se mueve en un registro completamente distinto y que representa la opción más íntima y emocional de la cartelera. Marina Seresesky firma aquí tanto el guion como la dirección de una historia atravesada por la soledad, la decadencia, los vínculos inesperados y las heridas que arrastran quienes parecen haber quedado al margen.
El reparto está encabezado por Ana Belén, acompañada por Manu Vega, Eva Llorach y Jorge Usón, en una combinación que da forma a una película muy centrada en el personaje y en el peso interpretativo. La presencia de Ana Belén es, de hecho, uno de los grandes atractivos del filme: su sola participación convierte Islas en una propuesta especialmente llamativa para el público que busca cine más adulto, más contenido y apoyado en la fuerza de los matices.
La historia sigue a Amparo, una actriz arruinada, sola y con la sensación de haber llegado al final de su camino, que decide poner fin a su vida en el mismo hotel donde rodó una de sus películas años atrás. Allí se cruza con Toni, un joven de 20 años también atormentado, y ese encuentro desencadena una relación intensa y compleja a lo largo de dos días marcados por silencios, confesiones, turistas decadentes y secretos que poco a poco salen a la superficie.
Esa premisa convierte a Islas en una película de atmósfera, de miradas y de tensiones soterradas. No busca el golpe inmediato ni el impacto evidente, sino una conexión más profunda con el espectador, apoyada en el clima emocional y en la evolución de sus personajes. Frente al terror de gran saga o al drama de raíz literaria, aquí lo que manda es la intimidad, la fragilidad y esa sensación de estar ante una historia que se mueve más por dentro que por fuera.
Para quienes prefieren un cine más pausado, más sensible y más orientado al subtexto, Islas se presenta como una de las propuestas más interesantes y personales de la semana.




