La boda sorpresa que marcó el Super Bowl

El espectáculo de medio tiempo del Super Bowl LX dejó uno de los momentos más insólitos y virales recientes: una boda en directo con Bad Bunny como testigo ante 70.000 espectadores y millones de personas en todo el mundo.

Los protagonistas fueron Elena Rossel Aparicio y Thomas Lucas Wolter, dos enfermeros de Los Ángeles que, meses antes, habían enviado una invitación simbólica al entorno del artista. Su expectativa era modesta: recibir algún recuerdo firmado. Sin embargo, la respuesta fue radicalmente distinta. El equipo del cantante les propuso casarse durante el show, una idea que encajaba con la intención del artista de mostrar “emociones reales” en uno de los escenarios más mediáticos del planeta.

La ceremonia, celebrada sobre el propio escenario del estadio de Santa Clara, se mantuvo en secreto incluso para familiares y amigos. Durante semanas, la pareja participó en ensayos sin desvelar el verdadero motivo de su presencia. Llegado el gran día, en la gigantesca tarima del estadio, se dieron el sí en la ceremonia celebrada por el reverendo Antonio Reyes, de Project Church South Sacramento.

Más allá del impacto viral, la historia subraya la capacidad de la industria musical para generar experiencias únicas y conectar con el público a través de historias auténticas.

Wolter aseguró al diario que ese día pasaron muchas cosas «geniales», pero «lo que más me emociona es que ahora tengo esposa. Una compañera para toda la vida y una mejor amiga para toda la vida». 

Redacción (Agencias)