Un estudio internacional ha dado un paso clave para entender el cáncer en gatos domésticos… y también en humanos. La investigación, publicada en la revista Science, ha analizado por primera vez a gran escala la genética de tumores felinos, un terreno hasta ahora poco explorado.
El trabajo, en el que han participado 27 investigadores de varios países, ha examinado cerca de 500 gatos y 13 tipos de cáncer. ¿El hallazgo principal? Muchos de los cambios genéticos que provocan tumores en gatos son sorprendentemente similares a los que se observan en personas.
Entre ellos destaca el gen FBXW7, alterado en más del 50% de los tumores analizados, y también presente en cánceres humanos con peor pronóstico. Otro ejemplo es el gen PIK3CA, frecuente en cáncer de mama tanto en gatos como en humanos, y ya tratado con terapias específicas.
Más allá de los datos, el estudio abre una vía interesante: compartir avances entre medicina humana y veterinaria. Este enfoque, conocido como “Una Medicina”, plantea que lo aprendido en animales puede ayudar a desarrollar tratamientos en personas, y viceversa.
Además, los gatos comparten entorno con sus dueños, lo que refuerza la idea de que ciertos factores ambientales influyen en el desarrollo del cáncer en ambas especies.
En resumen, la genética del cáncer felino deja de ser una incógnita y se convierte en una herramienta prometedora para avanzar en nuevos tratamientos.
Redacción (Agencias)




