El legendario compositor Billy Steinberg ha fallecido a los 75 años en California tras una larga batalla contra el cáncer, según confirmó su entorno. Considerado uno de los letristas más influyentes de los años 80 y 90, Steinberg dejó una huella imborrable en la historia del pop y el rock contemporáneo, firmando algunas de las canciones más reconocibles de varias generaciones.
Incluido en el Salón de la Fama de los Compositores en 2011 junto a su socio creativo Tom Kelly, Steinberg fue responsable de himnos que marcaron época como “Like a Virgin” de Madonna, “True Colors” de Cyndi Lauper, “Eternal Flame” de The Bangles, “So Emotional” de Whitney Houston, “I’ll Stand By You” de The Pretenders o “I Drove All Night” de Roy Orbison y Lauper. Su familia destacó que sus letras nacían de reflexiones personales que acababan convirtiéndose en canciones universales con las que millones de personas se identificaron.
A lo largo de más de cuatro décadas de carrera, Steinberg recibió múltiples reconocimientos de la industria musical, entre ellos un Premio Grammy por su trabajo en el álbum “Falling Into You” de Celine Dion (1996). Tras la retirada de Kelly a mediados de los 90, continuó cosechando éxitos junto a otros colaboradores, firmando temas como “Give Your Heart a Break” de Demi Lovato o “Too Little Too Late” de JoJo, y viendo sus canciones interpretadas por artistas como Tina Turner, Pat Benatar, Belinda Carlisle, Bette Midler, Cheap Trick, REO Speedwagon o The Corrs, entre muchos otros.
Antes de convertirse en uno de los grandes compositores del pop comercial, Steinberg fue cantautor en la banda californiana Billy Thermal. Su método de trabajo con Kelly, basado en una colaboración estrecha entre letra y melodía, definió el sonido de una era. En palabras del propio Steinberg, él aportaba principalmente las letras, mientras que Kelly se encargaba de gran parte de la arquitectura musical.
En 2025, Steinberg firmó junto a su hijo Ezra Steinberg un acuerdo editorial global con Sony Music Publishing, sellando simbólicamente el traspaso generacional de su pasión por la composición. Tras su fallecimiento, Ezra subrayó que su padre creía en construir un legado duradero, tanto en el arte como en la vida.
Le sobreviven su esposa Trina, sus hijos Ezra y Max, sus hermanas Barbara y Mary, y sus hijastros Raúl y Carolina. Su legado permanece en un cancionero inmortal que seguirá sonando mientras haya alguien dispuesto a encontrar consuelo, fuerza o identidad en una buena canción.
Redacción
Fotografía · Earl Gibson III (FilmMagic)




