El Museo Belvedere de Viena ha vuelto a convertir el arte en escenario romántico con motivo de San Valentín. Durante cuatro horas, el museo ha abierto gratuitamente sus puertas para que parejas, amigos y familiares se fotografíen frente a ‘El beso’, la obra más icónica de Gustav Klimt.

Bajo el lema “Ven a por un beso”, la institución ha esperado recibir alrededor de 800 parejas en esta iniciativa, que celebra ya su cuarto año consecutivo. Los asistentes han podido llevarse una fotografía profesional en formato digital y recorrer sin coste las salas dedicadas al artista.
Pintado entre 1908 y 1909, en plena “Etapa dorada” de Klimt, ‘El beso’ se ha consolidado como una de las imágenes más reconocibles de la historia del arte y como símbolo universal del amor. La escena muestra a una pareja abrazada, envuelta en mantos dorados y ajena al mundo exterior.
Además del acceso gratuito, el museo ha ofrecido una velada con ambientación musical en el Salón de Mármol del palacio, reforzando el carácter festivo de una jornada en la que el público ha podido difuminar la distancia entre obra y espectador.




