Así es el amor hacia las mascotas

La psicóloga y colaboradora de la Fundación Affinity, Loreto Sánchez, asegura que los animales y las personas pueden desarrollar vínculos afectivos comparables a los que existen entre dos seres humanos. Según explica, esto se debe a que ambas especies comparten mecanismos biológicos relacionados con el apego, lo que permite la creación de lazos emocionales sólidos y duraderos.

Uno de los elementos clave en esta conexión es la mirada. De acuerdo con la especialista, el contacto visual actúa como un potente canal de intimidad y confianza, ya que incrementa la liberación de oxitocina y activa respuestas hormonales tanto en humanos como en animales. Este proceso genera un “círculo afectivo” que facilita la conexión emocional y física. Además, la presencia de una mascota favorece la relajación y puede ayudar a estabilizar el estado de ánimo, hasta el punto de que algunas personas sincronizan su respiración con la de sus perros para alcanzar mayor calma.

Diversos estudios respaldan estas afirmaciones al señalar que la compañía de perros y gatos estimula áreas cerebrales vinculadas al apego, la empatía y la recompensa. Una investigación de la Universidad de Sichuan concluye que la interacción con animales de compañía activa redes neuronales similares a las que intervienen en relaciones humanas significativas. La ausencia de juicio y la compañía incondicional que ofrecen los animales refuerzan esa sensación de seguridad emocional, algo que no siempre ocurre en los vínculos entre personas.

No obstante, los expertos advierten que, aunque el lazo sea profundo, no se trata de una relación entre iguales. Sánchez subraya que es fundamental respetar la naturaleza y vulnerabilidad de los animales, evitando atribuirles responsabilidades emocionales que no pueden asumir. Garantizar su bienestar y comprender sus necesidades es, según la psicóloga, la mejor forma de corresponder al afecto y la lealtad que brindan.

Redacción (Agencias).