Desde que existen registros, el pasado mes fue el quinto enero más cálido a nivel global a pesar de los contrastes térmicos entre hemisferios. Según ha informado el el Servicio de Cambio Climático de Copernicus, la temperatura media del aire en superficie alcanzó los 12,95 ºC, lo que supone 0,51 ºC por encima de la media de 1991-2020 y 1,47ºC más que en los niveles preindustriales.
En Europa, sin embargo, enero fue el más frío desde 2010, con temperaturas muy por debajo de la media en amplias zonas del continente, América del Norte y Siberia, debido a una corriente en chorro polar más ondulada de lo habitual. Aun así, las temperaturas mensuales se situaron por encima de lo normal en gran parte del planeta, especialmente en el Ártico y en el hemisferio sur, donde el calor extremo favoreció incendios forestales e inundaciones graves.
Desde Copernicus subrayan que estos contrastes evidencian cómo el calentamiento global puede convivir con episodios de frío intenso y destacan la necesidad de reforzar la adaptación y resilencia ante fenómenos climáticos cada vez más extremos.




