Tras lo que parecía una discusión sin importancia, Marta (Alba Rohrwacher) y Antonio (Elio Germano) se separan. Él, un chef prometedor, se refugia en sus fogones; ella, en su silencio, empieza a notar algo más que tristeza: ha perdido el apetito… y no solo por desamor. Cuando descubre que detrás hay un problema de salud, todo da un giro inesperado: la comida sabe mejor, la música le llega como nunca y el deseo despierta sus ganas de vivir sin miedo. (FILMAFFINITY)
El artista nos cuenta cómo afronta su primera nominación a los premios Goya.
La obesidad aumenta significativamente la hospitalización por estas causas.