Ciertas enfermedades aparecen juntas más en mujeres que en hombres

Un estudio científico internacional ha identificado nuevas claves biológicas que explican por qué algunas enfermedades tienden a aparecer juntas con mayor frecuencia en mujeres o en hombres. La investigación demuestra que las conexiones moleculares entre patologías no son iguales según el sexo del paciente, lo que ayuda a comprender por qué la evolución de muchas enfermedades difiere entre mujeres y hombres.

El trabajo, liderado por el Barcelona Supercomputing Center (BSC) junto a la Universitat de València y la Universidade Católica Portuguesa, incorpora por primera vez el sexo como una variable central en el análisis molecular de la coexistencia de enfermedades. Publicado en la revista Communications Medicine, el estudio plantea nuevas hipótesis sobre los mecanismos que relacionan distintas patologías y rompe con el enfoque tradicional que analizaba los datos de forma conjunta.

Para llevar a cabo el análisis, el equipo utilizó la potencia del superordenador MareNostrum 5, procesando datos públicos de expresión genética procedentes de consorcios internacionales. En total se estudiaron casi 9.000 muestras de pacientes, correspondientes a más de un centenar de enfermedades y 25 tipos de tejidos. La separación de los datos por sexo permitió detectar patrones de coocurrencia que pasan desapercibidos cuando no se hace esta distinción, según detallaron los investigadores.

Los resultados revelan que una misma combinación de enfermedades puede tener orígenes biológicos muy diferentes según se trate de mujeres u hombres. En ellas predominan los procesos relacionados con el sistema inmunitario y el metabolismo, mientras que en ellos destacan los mecanismos de reparación del ADN y de los tejidos. Estas diferencias influyen directamente en el riesgo de desarrollar enfermedades, su evolución clínica y la respuesta a los tratamientos.

El estudio también señala que estas desigualdades afectan al efecto de fármacos de uso habitual, como la metformina, ciertos tratamientos oncológicos o broncodilatadores. Los autores subrayan que integrar el sexo desde las primeras fases de la investigación clínica es clave para mejorar la eficacia terapéutica y reducir efectos adversos, avanzando hacia una medicina de precisión más justa y adaptada a la biología de cada persona.

Redacción (Agencias).