Un estudio liderado por Mariano Barbacid logra eliminar por completo el tumor más agresivo en modelos animales y abre una nueva vía de esperanza para los pacientes.
La ciencia española vuelve a dar un paso gigante. El equipo del doctor Mariano Barbacid, director del Grupo de Oncología Experimental del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO), ha presentado en Madrid una investigación que ha conseguido la desaparición total del cáncer de páncreas en ratones, sin efectos secundarios y durante un periodo nunca antes alcanzado.
El hallazgo, financiado por la Fundación Cris Contra el Cáncer, se basa en una terapia innovadora que combina tres fármacos inhibidores —daraxonrasib, afatinib y SD36— capaces de atacar simultáneamente los principales mecanismos internos del tumor. El resultado: tumores completamente erradicados y sin signos de recaída tras más de 250 días sin tratamiento.
Este tipo de tumor, el adenocarcinoma ductal pancreático (PDAC), es el más común y también uno de los más letales. Solo un 5% de los pacientes supera los cinco años de supervivencia, lo que convierte este avance en un hito científico de alcance internacional.
Según explicó el propio Barbacid, “por primera vez hemos conseguido una respuesta completa, duradera y con baja toxicidad frente al cáncer de páncreas en modelos experimentales”. La clave está en atacar a la vez tres proteínas esenciales para la supervivencia del tumor: KRAS, EGFR y STAT3, una estrategia inédita hasta ahora.
Aunque los resultados invitan al optimismo, el investigador ha sido prudente: todavía serán necesarios al menos tres años de trabajo y dos fases más de investigación en laboratorio antes de poder iniciar ensayos clínicos en humanos. El mayor reto está en uno de los fármacos, el inhibidor EGFR, que aún no está aprobado para tumores con mutaciones en KRAS, habituales en este tipo de cáncer.
En España, más de 10.300 personas son diagnosticadas cada año de cáncer de páncreas y cerca de 8.000 fallecen a causa de esta enfermedad. Por eso, este avance no solo supone un éxito científico, sino también una nueva esperanza real para miles de pacientes y sus familias.
Redacción (Agencias).




