Las actuales políticas climáticas podrían reducir casi a la mitad las sedes viables para los Juegos Olímpicos y Paralímpicos de Invierno, según un estudio internacional publicado en Current Issues in Tourism. La investigación, dirigida por la Universidad de Waterloo (Canadá) en colaboración con Innsbruck (Austria) y Toronto (Canadá), analiza las 93 posibles sedes que cumplen con la infraestructura necesaria. Los resultados muestran que, si no cambian las políticas climáticas, solo 52 de ellas serían aptas para los Olímpicos y 22 para los Paralímpicos.
Los investigadores advierten que los Juegos Paralímpicos se ven especialmente amenazados, ya que su seguridad y equidad dependen de condiciones climáticas adecuadas. Adelantar unas semanas las competiciones podría aumentar las sedes viables para los Paralímpicos a 38, según Robert Steiger, de Innsbruck, quien califica esta medida como “prometedora” para proteger a los atletas.
La producción de nieve artificial emerge como otra estrategia crucial: sin ella, las sedes posibles caerían a apenas cuatro en la década de 2050. Daniel Scott, de Waterloo, advierte que renunciar a esta opción provocaría “condiciones injustas, cancelaciones de competiciones y Juegos sin deportes de nieve”.
La investigación subraya la necesidad de que la comunidad deportiva internacional colabore para lograr resiliencia climática y cumplir los objetivos del Acuerdo de París. Según Maleleine Orr, de Toronto, “ningún deporte puede escapar del cambio climático y los atletas merecen las mejores condiciones sostenibles posibles”. La Agenda de Sostenibilidad 2020+5 del COI busca guiar estas medidas para garantizar unos Juegos de Invierno seguros, equitativos y sostenibles en un planeta que se calienta rápidamente.
Redacción (Agencias)




