El número de víctimas mortales por el accidente ferroviario de Adamuz asciende ya a 42, tras la recuperación de los tres últimos cuerpos que permanecían atrapados en el tren Alvia descarrilado, según ha confirmado la Junta de Andalucía. El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha señalado que todas las hipótesis siguen abiertas, aunque ha descartado el sabotaje, y ha defendido la independencia de la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios.
Por su parte, el ministro de Transportes, Óscar Puente, ha pedido prudencia y ha recordado que la investigación se encuentra aún en una fase muy inicial. En el lugar del siniestro, la Guardia Civil ha finalizado la inspección de los coches siete y ocho del tren Iryo, que serán seccionados para su retirada. Los investigadores centran ahora el análisis en los vagones uno al seis, especialmente el número seis, considerado clave.
Los forenses han completado ya la autopsia de 38 cuerpos, mientras continúa la identificación mediante ADN y huellas dactilares. Hasta el momento, diez víctimas han sido plenamente identificadas. Además, 39 personas siguen hospitalizadas, trece de ellas en UCI. El Gobierno ha confirmado la celebración de un funeral de Estado, una vez finalice el proceso de identificación.
Los reyes han visitado este martes la zona del accidente y varios hospitales. Felipe VI y doña Letizia han agradecido la labor de los equipos de emergencia y de los voluntarios. La reina ha señalado que “no se puede apartar la mirada cuando se limpian los escombros de una catástrofe”. El rey ha destacado la coordinación entre administraciones y la profesionalidad de los servicios de rescate. Durante la visita se reconoció también la actuación de Julio Rodríguez, un joven de 16 años que ayudó a evacuar pasajeros y a atender heridos en los primeros minutos del accidente.
El siniestro sigue siendo considerado especialmente complejo, al producirse en una recta renovada, con trenes modernos y sin exceso de velocidad. La investigación se centra ahora en una rotura del carril y en el primer coche descarrilado del Iryo. Las conclusiones definitivas podrían tardar meses. Mientras tanto, Adif ha limitado temporalmente la velocidad a 160 kilómetros por hora en varios tramos de alta velocidad tras detectarse irregularidades en la vía.
Edición · Jorge Quiroga
Realización · Alfredo Hidalgo




