España alcanza una esperanza de vida de 84 años, la más alta de Europa, pero este avance convive con un deterioro progresivo de la calidad de vida, según el Informe Anual del Sistema Nacional de Salud correspondiente a 2023.
Aunque el 74 % de la población considera que goza de buena salud, a partir de los 65 años casi la mitad presenta alguna limitación funcional. Las cardiopatías, las enfermedades respiratorias y los tumores siguen siendo las principales causas de muerte en el país.
La salud mental es el ámbito más preocupante: más de un tercio de los españoles padece algún trastorno, con especial incidencia de la ansiedad, los problemas del sueño y la depresión, cifras que aumentan notablemente con la edad.
Los hábitos de vida influyen de forma decisiva. Tres de cada diez personas se declaran sedentarias y cuatro de cada diez no consumen fruta ni verdura a diario. Además, el consumo de alcohol sigue por encima de la media europea.
España vive más años que nunca, pero el gran reto ahora es vivir mejor, con especial atención a la salud mental, la prevención y el envejecimiento saludable.




